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Nina Bouraoui y la francofonía

Autora: Blanca Herrera
Corrector: M.E.F.P.

Cuando hablamos de escritores francófonos a todo el mundo le suena Victor Hugo gracias en parte a Disney, Antoine de Saint-Exupéry con Le petit prince, Jules Verne con su obra Viaje al centro de la Tierra o Aurore Lucile Dupin de Dudevant, más conocida como George Sand, con Indiana. Por otro lado también encontramos a los grandes poetas como Verlaine, Rimbaud, Baudelaire o Mallarmé. Y, gracias a los tiempos que estamos viviendo, quiero creer que no queda persona a la que no le suene el nombre de Simone de Beauvoir.

Algo que tienen en común todos estos autores es que, desde el primero hasta el último, son franceses. Ahora bien ¿qué ocurre con el resto de los autores francófonos? Cuando hablas sobre el fenómeno de la francofonía, mucha gente lo relaciona con Francia y no va más allá. La francofonía abarca a todos los países de habla francesa, que tienen un pasado común, debido al colonialismo, y una herencia cultural. La francofonía no se acaba en Francia, sino que está presente en Bélgica y Suiza. Llega hasta Canadá, a la Polinesia Francesa y a Martinique, en el centro del Caribe. En África, el francés se expande tanto por el centro del continente como en los países del norte.

En este momento me gustaría lanzarte una pregunta y que reflexionaras sobre cinco autores francófonos no franceses. Supongo que contestar a esta pregunta te puede costar algo más pero aún así, vas a saber encontrarlos. Delimitemos un poco más: ¿sabrías nombrar a cinco autores francófonos de África? Imagino que el primero que se te viene a la cabeza es Albert Camus pero ¿y mujeres? ¿sabrías decirme cinco autoras francófonas de África? Lamentablemente las mujeres aún tenemos las de perder, y más aquellas que no pertenecen a los países desarrollados.

Es por eso por lo que hoy quiero darle visibilidad no solo a una cultura y a unos países, sino a una autora que se ha convertido en el punto de partida de mi último trabajo de investigación.

Nina Bouraoui, novelista francesa, ha escrito a lo largo de su vida una veintena de obras en francés de temática muy variada: la nostalgia de la infancia, la homosexualidad, la búsqueda de la identidad, el exilio y la escritura. Nació en la ciudad de Rennes, en 1967, fruto del matrimonio formado por su padre de origen argelino y su madre bretona. Esta unión conyugal fue en su época problemática ya que se unían el país colonizador y el colonizado. Es este obstáculo presente en su familia lo que empuja a Nina a escribir con el fin de encontrar una respuesta a su doble nacionalidad. De la misma manera, también le sirve de fuente de inspiración para algunas de sus obras.

El matrimonio, después del nacimiento de su segunda hija, Nina, decide dejar Rennes e irse a Argel, donde pasarán catorce años. Mientras que el padre, debido a su trabajo como diplomático, viaja por todo el mundo, la madre se queda con las hijas en Argelia. Durante su infancia, Nina es una niña reservada debido a su doble culturalidad fuertemente marcada por la guerra de Argelia. Sin embargo, Nina intenta sumergirse en esta nueva cultura pero, aunque estudia el árabe, se cuestiona su identidad nacional y seguirá haciéndolo durante su vida.

Después, la familia vuelve a la Bretaña francesa, pero tardará poco en cambiar de lugar de residencia: París, Zúrich y Abu Dabi son los nuevos destinos. Finalmente, Nina Bouraoui volverá a París para estudiar filosofía y derecho. Es allí donde empieza a frecuentar locales en los que los homosexuales se encuentran y pueden actuar libremente. Es a partir de ese momento que su escritura le sirve de medio para afirmar su identidad sexual y a abordar sin miedos sus deseos homosexuales en sus obras. Asimismo, le sirve para encontrar su sitio en el mundo.

Nina Bouraoui

Por otro lado, Nina Bouraoui pertenece a la corriente literaria de la littérature beur. La littérature beur, llamada también literatura de la migración, es un fenómeno literario que surgió durante los años 80. Tanto este concepto como la palabra beur, que viene de la palabra francesa arabe, designan la literatura y la generación de los niños, nacidos o llegados con poca edad a Francia, de padres magrebíes inmigrantes y para los cuales Francia es el país de acogida. Los niños de estas familias reciben comentarios y actitudes xenófobas por parte del pueblo francés. Además, se enfrentan a su doble identidad cultural y a la negación de ellos mismos.

Asimismo, esta corriente analiza la propia experiencia sobre la migración, los contextos sociales del país de origen, el racismo y la dualidad cultural. Igualmente, un tema muy recurrente en esta literatura y en la obra de Bouraoui es el malestar identitario de los autores que están entre dos culturas, la magrebí y la francesa. Esta noción es una característica que comparten todos los niños salidos de esta segunda generación. Esta idea expresa el desdoblamiento cultural, francés y magrebí, pero también la negación de uno propio y un sufrimiento permanente de no pertenecer a ningún sitio.

En lo que concierne a la novela de Nina Bouraoui, Garçon manqué, fue publicada por primera vez en el año 2000 por la editorial francesa Seuil. Esta obra presenta una estructura sintáctica modificada con frases cortas, comas, la yuxtaposición de palabras y de imágenes de Argelia, Francia y el mar. Asimismo, los temas que aborda son el deseo, la búsqueda amorosa, los problemas del mestizaje, de la identidad y de la identidad sexual en una niña, con un escenario argelino lleno de colores y sensaciones de la infancia, todo ello contado en primera persona.

El libro se puede dividir en dos partes: Argelia y Francia. En la primera parte, encontramos a una niña de origen francés que vive en Argelia. Debido a su aspecto físico de niña francesa recibe por parte de la sociedad argelina una serie de restricciones y comportamientos racistas. Es en esta parte en la que la protagonista de la historia, Nina, decide que quiere ser un niño magrebí y refuta su lado de niña francesa, llegando a llamarse Brio y a adoptar actitudes masculinas. En la segunda parte, dedicada a Francia, la protagonista recibe comentarios denigrantes por ser una garçon manqué (marimacho) y racistas por tener rasgos magrebíes. A partir de la publicación de Garçon manqué, Bouraoui revela la dificultad de ser múltiple: chica, chico, francesa o argelino.

Aunque hay muchas características que nos hacen pensar que se trata de una novela autobiográfica, Nina Bouraoui afirma que ella no habla directamente de su intimidad en sus novelas, sino que modula la historia para hacerla más atrayente y novelística, como es el caso de Garçon manqué. Actualmente Nina Bouraoui continúa dando entrevistas, escribiendo y presentando sus novelas.

A lo largo de mi formación académica me he ido encontrando con gente de todo tipo. Cuando les explicaba lo que estudiaba me decían «¿Filología Francesa? ¿Y eso para qué sirve?» y después de unas cuantas frases, ya aprendidas par coeur de tanto repetirlas, me respondían con un «Pero eso sólo te sirve para Francia, ¿no?». A todas estas personas que asocian la francofonía con Francia, les digo que no se queden con ese concepto, que indaguen en la francofonía y que descubran otras culturas y otros autores que, como Nina Bouraoui, tienen una visión desde otra perspectiva de la historia.

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