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Social SOCIEDAD

Turismo vacío

Autor: Esteban Espinilla Hernández
Correctora: Laura De Buen Visús

Aunque este verano sea atípico, sigue siendo período de vacaciones. Vengo a gritar a los cuatro vientos mi desagrado con el turismo vacío. La tecnología y las redes sociales han creado un hábito de sobreexposición desmesurado que percibimos como algo normal. Describo turismo vacío como el viajar para mostrar. No vivir el momento, sino trasmitirlo.

No es necesario fotografiar cada baldosa de tu escapada a París. A veces, en los museos observo cómo hay gente que los visita a través de la pantalla de su teléfono: foto al cuadro 1, al cuadro 2, al cuadro 3 y cambio de sala. Cada vez menos gente se emociona con el cuadro; la obra pasa a ser un mero hashtag cuya popularidad asignada determina el empeño para tener una foto con ésta. Reportar todo lo vivido es un incansable recordatorio al exterior de lo feliz que estás. Sin embargo, al final del día, ¿a cuántas personas les viene a la mente tu post en las Maldivas? A pocas, muy pocas.

No quiero parecer uno de los muchos ofendidos que habitan en la red, cambiando la tópica frase del cine romántico: «no es por mí, es por ti». Me da exactamente igual cómo viva cada uno su vida, solo trato de que intentes disfrutar un poco más , pero de verdad. Creo que la cámara apaga el lado espontáneo y natural. ¿Acaso no hay placer en una risa de la nada con tu compañero de viaje? Son pequeños detalles que hacen de tu viaje algo mucho más especial y pleno. Y es que, generalmente, en el momento en que se saca la cámara todo se reviste de superficialidad y sonrisa eterna.

Por todo lo mencionado, te animo a fluir en tu viaje, a usar tus ojos como cámara y las emociones sentidas como souvenir.

Turista sacándose un selfie. Imagen cogida de Pixabay

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